Holtrop S.L.P. blog
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Recientemente se aprobó el Plan General de Inspección 2017 de lucha contra el fraude en los productos agroalimentarios de Catalunya. El plan tiene como uno de sus aspectos principales el velar por el cumplimiento de la normativa a la que se tienen que regir los diferentes productos alimentarios en todas las fases de  la cadena alimentaria, desde la producción hasta la comercialización. Este nuevo plan prevé 112 inspecciones, unas pocas más que en el 2015 y 250 controles exploratorios.

Los últimos datos publicados en Cataluña revelan que en el 2015 de las 107 empresas inspeccionadas 6 eran empresas de productos vitivinícolas, en las que se realizaron 62 controles en diferentes aspectos como pueden ser control del etiquetado, control de grado alcohólico, control de denominaciones de origen, control de registros etc.

En referencia a los controles exploratorios realizados en las diferentes empresas agroalimentarias de 156 totales, 18 se realizaron a empresas de productos vitivinícolas. De un total de 324 comprobaciones de etiquetas 30 se referían al etiquetado de vino, de estas 8 presentaban no conformidades. 

Se debe tener en cuenta que la proporción de las no conformidades no siempre nos refleja la realidad del sector en tema de fraude alimentario, dado que se realiza una selección de los operadores que van a ser inspeccionados en base aquellos que están clasificados como de riesgo medio o alto.

Si durante estas inspecciones y controles se detectan fraudes o irregularidades las medidas cautelares que se toman consisten en la inmovilización de los productos afectados, control de dichos productos, retirada del mercado, suspensión temporal de la actividad y suspensión provisional de la comercialización de productos hasta regularizar la situación de no conformidad.

 

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En el sector de las industrias alimentarias la demanda de seguridad alimentaria es cada día mayor. Tanto es así que los grandes distribuidores exigen a cualquier empresa que les quiera suministrar sus productos que cumplan con diferentes normas de calidad. 

Dentro del sector vitivinícola podemos encontrar diferentes estándares reclamados  como son las normas ISO, las IFS y las BRC. Los grandes distribuidores como Carrefour, Aldi, Lidl, Tesco, Asda etc las tienen como requisito indispensable para poder trabajar con ellos. 

Por lo que se refiere a las normas ISO la empresa podrá optar por adoptar diferentes tipos de certificación. Dentro de las más requeridas encontramos en un primer lugar la norma ISO 9001:2015 donde se certifica el sistema de gestión de la calidad, también tenemos la norma ISO 14001:2015 con la que  se certifica el sistema de gestión medioambiental y en la tercera posición a la norma ISO 22001:2005 para la certificación del sistema de gestión de la Seguridad Alimentaria, en último lugar tendríamos la Norma OHSAS 18001:2007 para la certificación de la gestión de la seguridad y salud en el trabajo. Las dos primeras han sido renovadas en el 2015 y las entidades certificadas anteriormente con las mismas tendrán hasta septiembre del 2018 para poder adaptar estas nuevas normas. La Norma OHSAS 18001:2007 está pendiente de ser reemplazada por la ISO 45001 en Diciembre 2017.

Las IFS (International Food Standard) y las BRC (British Retail Consortium) son publicadas por las principales cadenas de supermercados, alemana y británica respectivamente. El objetivo de ambas es el mismo, garantizar la seguridad del producto en las exportaciones y la eficiencia en todas las fases de la cadena de suministro de los alimentos, pero la forma de abordar las disconformidades muy diferentes. 

El elevado incremento en la exportación que ha experimentado el sector del vino en los últimos años obliga a que cada vez sean menos las bodegas que no dispongan de dichas certificaciones con distintivo de calidad.

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INNOVI junto con otros socios del clúster presentan Clean CO2 Wines. Se trata de una aplicación online de gestión integral de la huella de carbono orientada al sector vitivinícola.

Esta herramienta permite a las bodegas calcular, gestionar e incluso compensar sus emisiones de gases invernadero tanto a nivel de producto como de organización. Se pueden obtener informes de la huella de carbono tanto a nivel individual, para una botella de vino o cava, como a nivel global de bodega o industria vitivinícola.   

Con Clean CO2 Wines además de poder calcular la huella de carbono, se pueden compensar de forma sencilla las emisiones de carbono, que por la naturaleza de la organización no se pueden evitar, contribuyendo con los proyectos sociales de lucha contra el cambio climático que se elija.

 La aplicación gestiona las compensaciones efectuadas pudiendo obtener el sello “Clean CO2 Certified”. Certificado que le dará un distintivo de calidad como organización y/o producto más sostenible y socialmente más responsable.

 

 

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La implantación del Reglamento 1169/2011 dio por acabada su última fase el pasado 13 de Diciembre con la obligatoriedad del cumplimiento de las nuevas disposiciones del etiquetado de información nutricional. Con las nuevas medidas, se pretende que el consumidor esté informado sobre la composición de los alimentos y esto le pueda ayudar a decidir en el momento de adquirir un producto según necesidades.

En la declaración nutricional obligatoria para alimentos envasados se debe incluir el valor energético (KJ/Kcal), las cantidades de grasas, ácidos grasos saturados, hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal. Se podrá declarar una información nutricional voluntaria con los ácidos grasos monoinsaturados, poliinsaturados, polialcoholes, almidón, fibra alimentaria y ciertas vitaminas o minerales, sin que esta segunda mención cause confusión al consumidor. Además de la cantidad de nutrientes o substancias eventuales sobre las que se haya hecho una declaración nutricional  o de propiedades saludables. La declaración nutricional se tiene que realizar obligatoriamente por 100 g o 100 ml permitiendo la comparación entre productos.

En los alimentos no envasados al igual que en las bebidas alcohólicas que contengan más del 1.2% de graduación alcohólica y los enumerados en el anexo V del Reglamento, se tiene la obligación de indicar, toda la información sobre los ingredientes y coadyuvantes tecnológicos que puedan causar alergias o intolerancias pero la información nutricional podrá limitarse a presentar el valor energético sólo o junto con el contenido en grasas, ácidos grasos saturados, azúcares y sal de forma voluntaria.

Quedamos a la espera de que la Comisión europea establezca las recomendaciones sobre el etiquetado de las bebidas alcohólicas con un grado alcohólico volumétrico superior a 1.2%, en especial por lo que se refiere a indicaciones sobre el consumo moderado como al contenido calórico. De momento no hay   fecha para la publicación del informe ya prorrogado desde Diciembre del 2014, todo y que la comisión europea tiene la intención de cumplir con ello. 

 

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El viernes pasado, día 4 de noviembre 2016, mi socio Piet Holtrop y yo nos dirigimos en un coche eléctrico alquilado a Vilafranca de Penedés para asistir a la 5ª edición del EcoSostenibleWine, nos dejamos el GPS, y ya acostumbrados a poner el piloto automático y dejarnos guiar por esa voz que te dice que hacer cada tantos metros, nos perdimos. Nissan había traído una muestra de sus vehículos al recinto del auditorio de Vilafranca del Penedés, y su representante supo decirnos donde había un punto de recarga que todavía no salía en el mapa. Ha sido una experiencia que nos ha mostrado la necesidad de un fuerte empujón a la movilidad eléctrica en España. 

De todas formas, y gracias a que todavía nos queda un poco de sentido común en lo que a la conducción se refiere, o al menos eso creemos, pudimos llegar a tiempo para escuchar las diversas aportaciones que se dieron, desde la perspectiva del sector vitivinícola, en torno a la problemática de sostenibilidad ambiental que acecha al planeta. 

Uno de los protagonistas de las jornadas fue el cobre, todos estuvieron de acuerdo en que se tendrían que disminuir las cantidades utilizadas para disminuir su efecto tóxico potencial, la traba la tenemos parece ser en que todavía no existe en el mercado una alternativa ecológica que pueda substituirlo, los interrogantes ahora están en si las empresas productoras de fertilizantes y fitosanitarios están interesadas en invertir en investigación para el desarrollo de nuevos productos menos dañinos para el medio ambiente y para la salud del consumidor. Josep Maria Albet daba un paso más al respecto, apostaba por una viticultura ecológica sin ningún tipo de tratamiento, apuntaba que para esto se necesitaría la aparición de líneas de investigación en torno al desarrollo de cepas de vid resistentes a las diferentes enfermedades, investigaciones que ya se están llevando a cabo en otros países, recalcaba. Al escuchar su aportación, y aunque él no hiciera referencia a ellos, no pude evitar pensar en los OGM (organismos genéticamente modificados), ya que en el Reglamento (CE) 834/2007 sobre la producción y etiquetado de los productos ecológicos se dice literalmente que los OMG son incompatibles con el concepto de producción ecológica. 

La sostenibilidad y ecológico no siempre van de la mano, como bien apuntaba Britt Karlsson: El uso de cobre no está aceptado por los consumidores de vino ecológico. Yo me pregunto: Pero lo estaría el uso de OMG?

Ignacio Sánchez Recarte (Secretario General del Comité Europeo de Empresas del Vino) recalcaba que el concepto de ecológico no debía tener una visión utópica, se declaraba defensor de la sostenibilidad (tanto ambiental como económica) y no tanto del concepto del vino ecológico, ponía como ejemplo la restricción normativa que había adoptado EEUU en la utilización de sulfitos en la elaboración del vino, llevándolo al extremo y prohibiendo su uso, efecto según él contraproducente para los productores de vino ecológico, dado que muy pocos podían comercializar vino ecológico con esta nueva restricción. Alegaba que otros países eran más laxos con el concepto de producción ecológica cosa que les hacía mucho más competitivos en el sector.

En lo que sí todos los ponentes estuvieron de acuerdo fue en que la reglas de producción ecológica y las reglas de sostenibilidad debían acercarse, o incluso unirse, la normativa de producción ecológica debería afrontar retos para disminuir el escenario de calentamiento global del planeta, ecológico insostenible carece de sentido común.

Volvimos a Barcelona en el coche eléctrico, y por cierto ayer firmamos junto con numerosas organizaciones y otras empresas en el ICAEN la propuesta para una Ley de Fomento de la Movilidad Eléctrica,donde hemos sido los coordinadores del grupo de trabajo legal, para dar ese empujón que necesitamos.