Holtrop S.L.P. blog

Daniel Pérez Rodriguez

www.holtropslp.com

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"Sr Presidente, Sres. Eurodiputados, 

En primer lugar, les doy las gracias, en mi nombre y en el de las más de 45.000 personas que han firmado esta petición a través de la Plataforma Change.org, por haber tenido a bien tratar nuestra petición sobre las trabas al autoconsumo eléctrico en España, en esta sede parlamentaria.

Permítanme que haga una breve introducción a la situación que se pretende denunciar. El autoconsumo eléctrico, como ustedes saben, es la producción de energía eléctrica para consumo propio. Existen diversas modalidades, como el autoconsumo sin vertido a red, el autoconsumo con respaldo de la red o el autoconsumo con balance neto. La principal tecnología empleada para el autoconsumo eléctrico es la energía solar fotovoltaica. 

Son innumerables los beneficios asociados al desarrollo de la actividad del autoconsumo, destacando entre otros el ahorro en la factura eléctrica de los autoconsumidores, la disminución de la dependencia energética de combustibles fósiles y la disminución de la emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la producción eléctrica.

España tiene un enorme potencial de autoconsumo fotovoltaico, en gran parte debido a unos altos niveles de radiación solar y también al elevado precio de la energía eléctrica para los consumidores finales. Además, el autoconsumo fotovoltaico tiene potencial para generar miles de puestos de trabajo en un país muy afectado por la crisis económica, sin que ello suponga coste alguno para el Estado o para el sistema eléctrico.

Como saben, el autoconsumo eléctrico mediante fuentes renovables se encuentra garantizado tanto en la Directiva de Renovables como en las Directivas de Eficiencia Energética.

A pesar del sinfín de bondades económicas, sociales y medioambientales, el Gobierno de España está poniendo toda una serie de trabas que dificultan enormemente la actividad del autoconsumo eléctrico. Me referiré al menos a tres de ellas.

La primera es la incertidumbre regulatoria a la que está sometido el autoconsumo eléctrico en España. Esta actividad padece una regulación parcial y parcheada, que ha generado un tremendo vacío legal, suplido en ocasiones por la normativa autonómica. En julio del año 2013 se presentó una propuesta de Real Decreto de Autoconsumo, que se tramitó por vía de urgencia y con la opinión desfavorable de los Organismos consultivos, pero finalmente no ha sido aprobado. Ese vacío ha hecho que la actividad quede prácticamente paralizada.

La segunda es la amenaza, en el referido Real Decreto, de la imposición de un peaje de respaldo al autoconsumo con conexión a red, que gravaría en un 50% el ahorro obtenido por los consumidores domésticos y entre un 20% y un 30% a los consumidores industriales y/o servicios; y que obviamente dificulta enormemente el desarrollo de la actividad del autoconsumo. Este peaje se impone bajo la premisa de la necesidad de retribuir a las centrales eléctricas que dan soporte al sistema en los momentos en que la energía solar no puede producir. Sin embargo este soporte ya se está pagando en la actualidad mediante el mecanismo de los pagos por capacidad a las centrales térmicas  y de ciclo combinado de gas que dan servicio de back-up al sistema, y mediante el término de potencia que garantiza a cualquier consumidor la disponibilidad de potencia en cualquier instante sin discriminación alguna por tipo de consumidor. Adicionalmente también existe el temor por parte del Gobierno de que la actividad del autoconsumo reducirá el consumo de energía de la red, y por lo tanto, los ingresos de la misma. Nada más lejos de la realidad, el autoconsumo reduce significativamente los costes de mantenimiento de la red de distribución, debido a la disminución del tránsito de energía, a la vez que también reduce las pérdidas de energía debidas al transporte, el coste de las cuales es asumido, en la actualidad,  por la totalidad de consumidores, lo que supone un sobreprecio de entre el 10-15% para el consumidor final. 

La tercera medida, que quizás ha pasado más desapercibida, pero que causa un tremendo daño a la actividad del autoconsumo, es el incremento de la parte fija de la factura de la luz, y la reducción de la parte variable, de forma que desaparecen los incentivos económicos para consumir menos energía de la red, ya sea autoconsumiendo o con medidas de eficiencia energética.

Por todo ello, solicito a este Comité que abra una investigación sobre las trabas que España impone al autoconsumo eléctrico, y solicite formalmente a la Comisión Europea que abra un procedimiento de incumplimiento contra España."