Holtrop S.L.P. blog

Daniel Pérez Rodriguez

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En dos sentencias recientes, el Tribunal Supremo ha resuelto favorablemente dos recursos, interpuestos por la Asociación de Distribuidores de Energía y por la distribuidora gallega Eléctrica los Molinos, contra las Ordenes Ministeriales que fijaban la retribución para las distribuidoras para la segunda mitad de 2013 y para 2014. En dos sentencias hechas públicas hace unos días, de 26 de enero de 2016 (ES:TS:2016:143) y 2 de febrero de 2016 (ES:TS:2016:205) el Tribunal Supremo declara la nulidad parcial de las Órdenes Ministeriales IET/2442/2013 y IET/107/2014, en lo referido al cálculo del factor alpha aplicable a la actividad de distribución de energía eléctrica para empresas de menos de 100.000 clientes. 

El problema es el siguiente: a la hora determinar la retribución de las pequeñas distribuidoras, uno de los elementos a considerar es el factor alpha, que permite saber qué parte de la retribución se debe a costes de operación y mantenimiento y qué parte sirve para cubrir los costes de inversión. Según el Real Decreto-Ley 9/2013, a la hora de fijar la retribución para cada distribuidora, y siempre que esta proporcione los datos necesarios, debe tenerse en cuenta el factor alpha individualizado para cada empresa concreta. En el caso de Eléctrica Los Molinos, por ejemplo, su factor alpha era del 60% costes de mantenimiento e inversión, pero el Gobierno, para su retribución, usó un factor alpha genérico del 35%, lo que le hacía a la empresa recurrente recibir una retribución sustancialmente inferior a la que le correspondería con un factor alpha individualizado.

Por ello, el Tribunal Supremo estima las pretensiones de las recurrentes y ordena al Gobierno que fije la retribución de las distribuidoras con menos de 100.000 clientes en base a la información individualizada proporcionada por cada empresa distribuidora. Por el contrario, el Tribunal Supremo no acoge el argumento esgrimido por la Asociación de Distribuidoras sobre la insuficiencia de una retribución basada en la rentabilidad de las Obligaciones del Estado a 10 años más 200 puntos básicos.

En todo caso, sí que se aprecia una línea jurisprudencial muy clara del Tribunal Supremo en los últimos meses, en relación con el rechazo a diferentes normas que fijaban retribuciones para diferentes actores del sistema eléctrico sin estar respaldadas por una metodología concreta. No entra el Supremo en si la retribución es o no suficiente, sino que el principal reproche es la ausencia de un método con el que determinar las cuantías a percibir. En esta línea, cabe también destacar la sentencia de 18 de enero de 2016 (ES:TS:2016:17) en relación con la retribución para las instalaciones de transporte puestas en marcha con anterioridad a 2008 en los sistemas extrapeninsulares, en que el Alto Tribunal estima un recurso de Endesa Distribución. 

Resta ahora observar atentamente cómo el Gobierno da ejecución a estas sentencias del Tribunal Supremo y asegurarse de que todas las distribuidoras reciben una retribución conforme a sus datos individualizados.